Aqui é Natal até à noite de Reis
Mirando el Portal de Belén recién montado en el salón de su casa no pudo evitar sonreír pensando en lo que diría el Papa si viera la versión del Nacimiento creada por sus hijos. Digamos que sus hijos no podrían ser considerados precisamente unos seguidores de la ortodoxia de Benedicto: además de las desterradas burra y vaca por vía de encíclica papal, el ya clásico Portal de su casa contaba con cebras, elefantes, jirafas, monos, gorilas y chimpancés, ñus, leones y todos los bichos posibles del Safari Aventura Total de Lego, Pocoyo y el Pato, una familia de tiranosaurios rex y los piratas con su tesoro y su bandera de calaveras, todo decorado con el garaje de Mickey Mouse, la nave espacial de Buzz Lightyear y la gruta de los murciélagos misteriosos. Por lo menos la Sagrada Familia se mantenía intacta con su San José, su Virgen y su Niño, aunque a este le habían añadido la capa de Superman porque “todo el mundo sabe, mamá, que Jesús era un niño muy bueno y con súper poderes, como los Gormitis”.
Así que ante tal torrente de mundo interior no le extrañó que en la carta a los Reyes el regalo estrella fuera una “estación intergaláctica del hiperespacio con una puerta levadiza por la que puedan entrar los guardianes espaciales y sus pteranodones vigías, pero que brille y que tenga luces y que flote en el agua y que sea grande lo suficiente para hacer fiestas de pijamas y con ventanas, claro, no vaya a ser que quieran entrar los peluches”. Total nada. Un regalito que, obviamente, no se compraba en ningún lado porque los “Reyes tienen enanitos que trabajan para ellos y que saben exactamente como quieren las cosas los niños”. A dos semanas de la Navidad y sin regalo-estrella maldijo la imaginación prodigiosa de sus críos y que no confiaran en el poder milagroso del Corte Inglés. Claro que sabía que, gracias a las advertencias ignoradas por abuelos, tíos y primos de que estaba permanente prohibido regalar todo lo que no fuera juguete educativo y sobretodo silencioso, el árbol se llenaría, como todos los años, de camiones de bomberos tamaño natural, pistolas laser, baterías, guitarras y tambores, motos con música de feria y juegos de martillos demoniacos. Juguetes estos, por otro lado, que acabarían olvidados debajo de la cama o en alguna estantería y que servirían de moneda de cambio y chantaje durante todo el año con clásicos del estilo “te juro que como no te comas la sopa-espinacas-pescado tiro el martillo-tambor-lo-que-sea-eso-que-hace-ruido a la basura”. Tantos regalos para nada, se repetía como todas las Navidades, a la vez que pensaba cómo demonios iba conseguir la estación intergaláctica del hiperespacio de las narices. Mierda…
Y mientras se quejaba de su suerte, volvió a mirar el Portal y se sintió orgullosa de sus hijos, unos niños llenos de imaginación para quienes la Navidad era una fiesta donde un Niño con súper poderes nacía en una jungla rodeado de piratas del caribe y dinosaurios. Así que las siguientes noches las pasó recortando cajas, pintando cartones y pegando cartulinas plateadas, jugando ella a ser ese enanito mágico que haría, un año más, que sus hijos se sintieran únicos, especiales, dignos de los regalos que los Reyes Magos hacían especialmente para ellos sin tener que ir a ninguna tienda. Para eso ellos eran los Reyes. Para eso ella era su madre.
Por Rititi @ 2013/01/03 | 1 Comentário »
Apesar do bacalhau estar salgado e da bezana com direito a discurso apocalíptico do tio comunista e das queixas da avó sobre as maldades do capitalismo, apesar da insistência em decorar a sala e as janelas e as varandas com pais natais suicidas e da televisão aos com o Goucha aos berros e as brigas dos miúdos debaixo da mesa, apesar dos copos que sempre se partem, da lareira que não puxa o fumo e do péssimo gosto da sogra para as prendas, apesar da cunhada que não se cala e desse primo com manias de grandeza, apesar das lágrimas à volta do vinho e da mais que certa discussão sobre a inutilidade (ou não) do Cristiano na selacção e as mamas (essas sim úteis) da Irina, apesar que nos queixamos sempre deles, que perdemos a paciência ao quinto telefonema seguido da nossa mãe e que achamos que o nosso irmão está perdido nos braços daquela vaca, apesar dos quilómetros e da fortuna gasta em prendas e da mesa apertada e da ressaca do dia seguinte esta é a gente que importa, que nunca nos falha nem nos julga, que nos aquece o coração e nos agasalha as penas, que nos levanta quando caímos e que nos ama com todo o pacote. Bom Natal, meu queridos leitores, e bebam e comam muito com as vossas familias.
Por Rititi @ 2011/12/23 | 7 comentários »
Rititi, esse clássico natalício da blogosfera…

(tshirt Rititi Does, obra prima do Paulo Oliveira)
…. deseja a todos os leitores rititinianos, históricos e recentes, uma boa Consoada e muita paciência para aturar estas doses industriais de família, fraternidade, uísques duplos, fotografias de grupo, birras da criançada, medo do Pai Natal, fuça da sogra, prendas merdosas e felicidade por cojones que nos tocam viver. Porque Amor eu já sei que vos sobra, Bom Natal!
Por Rititi @ 2010/12/24 | 3 comentários »
melhores de tudo villancico flamenco do
MELHORES DE TUDO
Villancico Flamenco (do filme “Flamenco”, de Carlos Saura)
Por Rititi @ 2008/12/26 | 6 comentários »
vuelve casa vuelve porque sera que
VUELVE A CASA VUELVE
Por Rititi @ 2008/12/21 | 3 comentários »
rititi um blogue sexista isabeli
RITITI, UM BLOGUE SEXISTA
(Isabeli Fontana para H&M lingerie)
que mima os seus leitores masculinos
Por Rititi @ 2007/12/12 | 4 comentários »
querido blogue leio pelas revistas da
Leio pelas revistas da pós-modernidade que o Natal é uma bosta. Parece que é fino desprezar por pouco ecológico o festival de luzes do centro, que enjoar o calor da família em volta de uma mesa cheia de comida denota superioridade intelectual, que é de elevados passar a Noite na sopa dos pobres ou a sofrer lendo Paul Auster ( Eis uma razão superdigna para nunca ser de esquerdas). Sinceramente, já não há parrocha para estes cagões, para estes forretas sentimentais, seres hediondos mutilados de sentimentos genuínos que infelizmente criam tendência entre um povão cheio de cartões de crédito mas tão falto de referências vitais. Olhem para a blogosfera: o must é estar-se a cagar para o Natal. Que horror proletário.
O que eu quero para o Natal? Que os amantes se encontrem na cama, que sempre haja esperança de gostar de alguém.
Por Rititi @ 2007/12/10 | 6 comentários »
